martes, 28 de septiembre de 2010
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. No sé si llegaré a tantas pero sí es verdad que hay ciertas fotos que he realizado a lo largo de estos años que cuando las veo una y otra vez me traen recuerdos, momentos, sensaciones... Escenas que de alguna u otra forma me han marcado y son parte de mí y cuando las contemplo tienen el poder de transportarme al momento en que fueron captadas. Dicen que sólo recordamos un 5% de lo que vemos, el 2% de lo que oímos y el 1% de lo que palpamos a diferencia del 35% de lo que somos capaces de recordar con lo que olemos. Puede que sea verdad. Es curioso este estudio, seguro que es de alguna universidad americana, ya que ellos suelen ser los que se dan cuenta de estas cosas :S .
Esta foto es de las primeras que tomé y del principio de mi afición a la fotografía digital. Recuerdo que estábamos en la playa, toda la familia y mi sobrino era un bebé. Mi hermana estaba con fiebre y no le apetecía estar mucho allí pero como hacía buen día se animó a venir. Yo estaba haciendo fotos de todos y ellos estaban jugando con el chupete y de pronto vi esta escena y zas! Ahí que la capté. La instantánea quedó muy tierna y muy natural por eso me gusta y además es de mis preferidas. Siempre que la vemos mi hermana recuerda "lo malita que estaba ese día" pero mereció la pena estar allí porque a ella también le encanta esta foto. Y qué decir del modelo, desde pequeño le encanta posar y ahora se ha pasado al otro lado, y hasta hace vídeos de todos. ¡Qué peligro!
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